Las mejoras en la eficiencia de la producción, las estructuras de costos y los rendimientos han reducido significativamente las antiguas brechas con Estados Unidos en cuanto a precios de mercado, costos de producción y rendimientos.
Las diferencias de precios equivalentes al comercio minorista entre el arroz dominicano y el estadounidense han disminuido drásticamente, de aproximadamente el 75% en 2007 a menos del 10% en 2025, afirma el especialista en comercio internacional, Virgilio Mayol.
A nivel de finca, los costos de producción por hectárea en República Dominicana son ahora aproximadamente un 18% más bajos que en Estados Unidos, mientras que los costos unitarios de producción han caído a niveles no observados desde finales de la década de 2000.
Anivel de finca, los costos de producción por hectárea en República Dominicana son ahora aproximadamente un 18% más bajos que en Estados Unidos, mientras que los costos unitarios de producción han caído a niveles no observados desde finales de la década de 2000.
El índice de competitividad entre ambos países se redujo de 2.13 en 2007 a 1.34 en 2024, lo que indica que se han eliminado casi dos tercios de la desventaja histórica en costos.
En conjunto, estas tendencias ilustran hasta qué punto la industria arrocera de República Dominicana ha fortalecido su posición competitiva a lo largo del tiempo, según consta en el informe: Ganancias estructurales y creciente competitividad de la industria arrocera de República Dominicana: una comparación de dos décadas con Estados Unidos, de la autoría del experto.
Costos
Mayol explica que históricamente la producción arrocera dominicana se ha caracterizado por costos de producción relativamente altos, menores rendimientos y una alineación limitada con los precios internacionales de referencia, pero ya el sector nacional ha reducido estas brechas con mejoras en la productividad y la rentabilidad y se ha vuelto más eficiente que a mediados del 2000.
“Estos cambios reflejan ajustes sostenidos a nivel de finca, incluyendo una mayor cobertura de riego, una mejor gestión de los campos y la adopción gradual de avances tecnológicos y mejores prácticas de producción, dice.
Asegura que la brecha de competitividad ha bajado, ya que en todos los indicadores examinados (precios de mercado, rendimientos, costos de producción y costos unitarios), los datos apuntan a que la industria arrocera dominicana es más competitiva hoy que hace 20 años, los costos de producción por hectárea son ahora inferiores a los de Estados Unidos y la mejora de los rendimientos ha reducido los costos unitarios de producción a mínimos casi históricos.
El índice de competitividad entre ambos países disminuyó de 2.13 en 2007 a 1.34 en 2024, lo que indica que casi dos tercios de la diferencia de costos original se han eliminado.
También, los precios de mercado refuerzan la misma dinámica, ya que los precios minoristas dominicanos, que antes eran entre un 50% y un 75% más altos que los precios equivalentes de las importaciones estadounidenses, ahora son solo un 9% más altos, y el margen de precio se ha reducido a su punto más bajo en 2025, indica