El mercado global del café atraviesa una fase de reajuste marcada por la combinación de variables climáticas, logísticas y comerciales que afectan a los tres principales países productores: Colombia, Brasil y Vietnam.
La campaña se perfila como un ciclo clave para la estabilización de los inventarios globales, tras años de presión sobre la oferta y alzas prolongadas en los precios.
Los primeros indicios muestran un avance sostenido de la cosecha en Brasil, una recuperación moderada en Colombia y condiciones climáticas favorables en Vietnam.
No obstante, las tensiones logísticas, la volatilidad de los futuros y los posibles efectos climáticos adversos mantienen al mercado en alerta.