El precio mundial de la carne marcó un récord histórico en septiembre en medio de una menor oferta del producto y una alta demanda.
El Índice de Precios de los Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que mide la variación mensual de los precios internacionales de una canasta que incluye cinco tipos de productos alimenticios, arrojó que la carne ha subido casi un 10% en lo que va del año.
La categoría carne, que incluye productos de res, cerdo, ave y cordero, promedió en agosto casi 128 puntos, marcando un máximo histórico desde que se creó el indicador hace tres décadas.
El precio subió especialmente en la carne de bovino y ovino, mientras que las cotizaciones de la carne de cerdo y de aves de corral se mantuvieron prácticamente estables.
Este récord refleja una combinación entre la escasez de carne para la exportación en varios de los principales países productores y una demanda mundial sostenida de las importaciones, le dice Monika Tothova, economista senior de la FAO, a BBC Mundo.
Los brotes de enfermedades animales y las persistentes tensiones e incertidumbres sobre el rumbo de las políticas comerciales» son, según la experta, factores que le han dado un mayor impulso al aumento de los precios.
Y para protegerse de los vaivenes del mercado, algunos importadores han estado acumulando carne, como una forma de adelantarse a posibles perturbaciones comerciales.
Desde el punto de vista climático, la sequía y otros fenómenos meteorológicos extremos se han extendido afectando toda la cadena de producción