República Dominicana ha tenido resultados positivos en el desempeño en América Latina en términos de logros comerciales y exportaciones agroalimentarias, aunque el escenario global está marcado por incertidumbres provocadas por conflictos políticos, el cambio climático y fluctuaciones climáticas extremas que continúan impactando la producción agrícola.
Esas afirmaciones son de la socióloga Gloria Abraham, consultora del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), quien dio una conferencia sobre el Mercado de Exportación: los desafíos que enfrentamos en Latinoamérica, en el XXVII Encuentro Nacional de Líderes, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), que se realiza en Punta Cana.
Dijo que América Latina ha transitado de un modelo basado en importaciones hacia una inserción activa en el comercio internacional y economía global. Agregó que la incorporación a la Organización Mundial del Comercio (OMC) fue fundamental para este cambio, con acompañamiento internacional y un enfoque hacia la apertura de mercados.
Recordó que Estados Unidos es el principal socio comercial y comprador de productos latinoamericanos y el mayor proveedor de inversión extranjera directa en República Dominicana.
Señaló que América Latina y el Caribe representan casi un 18 % de la seguridad alimentaria global.
Mientras la región del Caribe tiene un comercio intra-regional bajo (14 %). La mayoría del comercio (85 %) se realiza fuera de la región, lo que indica margen para crecimiento en el comercio interno.
Explicó que en Centroamérica y el Caribe, la concentración de exportaciones está en pocos productos (plátanos, azúcar, tabaco, arroz), mientras que las importaciones se concentran en insumos como maíz y soya para la producción de pollos, cerdos y otros.
Abraham indicó que la República Dominicana se destaca por un crecimiento económico del 5 % en 2024, base para su desempeño exportador. Agregó que el 62 % de las exportaciones dominicanas se concentran en los cinco principales productos agroalimentarios con mercados clave en Estados Unidos y la Unión Europea.
También reconoció la necesidad de diversificar la producción y las exportaciones para reducir la dependencia de pocos productos y mercados.
Consideró que deben haber cambios en las reglas de comercio de socios claves que generan incertidumbre, especialmente en relación con aranceles y normativas ambientales cada vez más estrictas.
Advirtió que el sector agropecuario debe adaptarse a las exigencias ambientales, de sustentabilidad y cumplir con protocolos para mantenerse competitivo.
La experta en comercio destacó la importancia de la digitalización en los procesos productivos y comerciales, desde la siembra hasta la validación comercial, como herramienta para innovación y eficiencia.
Añadió que en los desafíos geopolíticos: un mundo multipolar con tensiones políticas bipolares obliga a los países del medio a buscar alineamientos estratégicos y mantener la autonomía comercial.
Dijo que la sostenibilidad y cumplimiento normativo se presentan como caminos alternativos y oportunidades en mercados internacionales.
Resaltó la oportunidad de convertir la crisis actual en impulsora de innovación y oportunidades para el sector agroalimentario.
Como conclusiones de su intervención, señaló que República Dominicana y la región latinoamericana tienen un papel estratégico en la seguridad alimentaria global, pese a las dificultades actuales.
Indicó que es necesario fortalecer el comercio interno regional, diversificar mercados y productos para reducir riesgos vinculados a concentraciones comerciales, y además, que se debe promover la digitalización, sostenibilidad y cumplimiento ambiental como ejes para la competitividad internacional.
Consideró que la coordinación regional y el diálogo permanente permiten enfrentar mejor las barreras comerciales y crisis futuras.
Agregó que el contexto global complejo puede ser utilizado como oportunidad para innovar y aumentar la resiliencia del sector agroalimentario.