En el país aún persiste una gran desigualdad para las mujeres poder acceder a créditos, principalmente para las que se dedican al sector agrícola.
La falta de un acceso igualitario a préstamos es uno de los principales desafíos que enfrentan las mujeres que se dedican a la agricultura, de acuerdo a la directora de la Oficina Sectorial Agropecuaria de la Mujer (OSAM) del Ministerio de Agricultura, Yndira Mejía.
“El gran problema no es la oferta del préstamo, porque el mercado te lo ofrece. El asunto es que estas mujeres están en posiciones de mucha debilidad porque no tienen título, no pueden acceder a un programa… es más un problema de acceso», explicó Mejía.
Mientras que Estania Santana, líder de la Asociación de Mujeres de Santa Clara de Monte Plata, dijo que hay muchas mujeres agricultoras que carecen de un acceso más igualitario a préstamos, a la adquisición de tierras y a una representación oportuna en la toma de decisiones de la política agropecuaria.
A esto, Santana agregó la necesidad de una mayor inversión en infraestructuras, ya que la falta de obras –como los caminos vecinales– impacta negativamente en la rentabilidad de su producción.
«La reparación de los caminos vecinales es una de las problemáticas que más nos afecta. La mayoría de las mujeres de la comunidad a la que pertenezco son productoras de cerdo. Puede ser que uno de los intermediarios se lleven las ganancias que a nosotras nos tardan cuatro meses, en dos o tres días», acotó.
Instó a las autoridades a promover la igualdad de oportunidades y la mejora de las condiciones en las que se encuentran las mujeres rurales.
Las labores agrícolas de las campesinas inciden en la producción, procesamiento y comercialización del 80 % de los alimentos que se producen en el país.
Aún así, solo el 15.5 % de las más de 376,000 personas que se dedican a la agricultura es mujer, y alrededor del 25 % es propietaria de tierras con vocación agrícola, a lo que se suma una necesidad de mayor acceso a préstamos e inversión en mejorar sus condiciones de trabajo, se señaló en un evento que conmemoró el Día Internacional de la Mujer Rural, celebrado en la sede del Ministerio de Agricultura.
El encargado de capacitaciones de la OSAM, Bernardo de la Cruz, aseguró que si el Estado invirtiera 500 millones de pesos en los terrenos que poseen las mujeres del campo, recibiría retornos de unos 1,200 millones de pesos, «un 140 % más que el capital invertido».
A esto, se sumarían la generación de hasta 300 millones de pesos adicionales a partir de los empleos indirectos que crearía esta actividad productiva.
«Estaríamos generando una dinámica de crecimiento exponencial de la economía, poniendo en condiciones a la República Dominicana de exportar más al Caribe», proyectó.
Mientras que Yndira Mejía, indicó que la oficina que dirige se prepara para el lanzamiento de una política nacional de género del sector agropecuario.
El objetivo de esta política es diseñar estrategias para incentivar el crecimiento económico de las mujeres en este sector, y que contará con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).